Cortaúñas de manos o de pies
Son dos herramientas distintas y se diferencian en cuatro cosas: la forma de la hoja, su ancho, la apertura y el brazo de palanca. La que más importa es la primera: la hoja curva de manos obliga a redondear las esquinas del pie, y eso es lo que provoca la uña encarnada.
Las cuatro diferencias
| Manos | Pies | Por qué | |
|---|---|---|---|
| Forma de la hoja | Curva | Recta | La uña de la mano es curva; la del pie hay que cortarla recta para que no se clave |
| Ancho de hoja | 6–8 mm | 12–15 mm | El dedo gordo del pie es mucho más ancho |
| Apertura | 3–4 mm | 5 mm o más | La uña del pie mide 0,5–1 mm frente a 0,3–0,6 mm |
| Cuerpo (palanca) | 6–7 cm | 8–10 cm | La uña del pie es más dura y necesita más fuerza |
La razón de la hoja recta
La uña del dedo gordo del pie crece hacia delante dentro de un canal formado por dos pliegues de piel. Si la cortas siguiendo la curva de la lámina, las esquinas quedan por debajo del nivel del pliegue; al crecer, ese pico avanza contra la carne en lugar de sobre ella y acaba clavándose. Con corte recto, las esquinas quedan por delante del pliegue y la uña crece libre. Es un problema geométrico, no de higiene ni de suerte.
En la mano no ocurre porque el pliegue lateral es mucho menos profundo y la uña no soporta la presión de un zapato. Ahí se puede redondear sin riesgo, y de hecho queda mejor.
Qué pasa si usas el de manos en los pies
- Tienes que dar cuatro o cinco mordidas en el dedo gordo, y el borde queda con dientes.
- La curva te empuja a redondear las esquinas: riesgo de uña encarnada.
- Con una uña algo gruesa, la apertura pequeña obliga a apretar y la uña se astilla.
- Fuerzas el mecanismo: la holgura de la palanca aparece antes.
Y al revés
Usar el de pies en las manos no es peligroso, solo tosco: una hoja recta de 13 mm sobre una uña de 10 mm de ancho no permite seguir la curva y deja el borde en dos planos. Para salir del paso vale; como solución permanente, no.
Lo razonable: uno de cada
- Manos: hoja curva de 6–8 mm, cuerpo de 6–7 cm
- Pies: hoja recta de 12–15 mm, apertura de 5 mm, cuerpo de 8–9 cm
- Los dos en acero inoxidable; juntos, menos de 20 €
Un detalle de higiene
Tener dos herramientas también evita llevar de los pies a las manos los hongos que puedan estar presentes en una uña del pie. Si solo tienes uno y sospechas de onicomicosis, desinféctalo con alcohol de 70° entre usos: cómo hacerlo.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar el mismo cortaúñas para manos y pies?
Corta, pero mal: la hoja curva redondea las esquinas del pie y eso favorece la uña encarnada. Y por higiene tampoco es lo ideal.
¿Cómo distingo uno de pies?
Por la hoja recta y ancha (12–15 mm) y por el cuerpo más largo (8–10 cm). El de manos es más pequeño y con hoja claramente curva.
¿Por qué hay que cortar recto en los pies?
Porque así las esquinas quedan por delante del pliegue de piel y no se clavan al crecer.
¿Cuánto cuesta tener los dos?
Menos de 20 € en acero inoxidable de marca de gama básica.