Cortaúñas para gatos: pequeño, afilado y de tijera
La uña de un gato mide 1–2 mm de grosor y es hueca por dentro. Un cortaúñas grande o poco afilado la parte en lugar de cortarla. Lo que funciona es un cortaúñas de tijera pequeño, con hojas finas, y cortar solo la punta transparente.
Qué cortaúñas sirve para un gato
- De tijera pequeño (11–13 cm) con hojas de acero de 1,5–2 mm y punta corta. Es el tipo correcto para la gran mayoría de gatos. Hay versiones con mango de tijera clásico y versiones con muelle tipo alicate; las de muelle exigen menos coordinación.
- Guillotina pequeña. Funciona, pero el aro tapa la uña y con un gato que se mueve es fácil cortar de más.
- Cortaúñas de personas. Un cortaúñas de palanca pequeño sirve en gatitos y para sacar de un apuro. En gatos adultos aplasta la uña.
- Lima rotativa. Casi ningún gato tolera el ruido y la vibración. No la recomendamos como primera opción.
Qué mirar antes de comprar
- Hojas finas y afiladas. Es el criterio principal. Con hoja gruesa la uña se astilla y el gato lo nota.
- Tamaño compacto. Entre 11 y 13 cm. Los cortaúñas "para perros y gatos" de 16 cm son de perro.
- Mango antideslizante. Se sujeta con una mano mientras la otra sostiene la pata.
- Sin tope de seguridad. En gatos, el tope estorba: la uña es tan corta que el tope impide ver el corte.
Recomendado: cortaúñas de tijera pequeño para gato
- 11–13 cm, hojas de acero inoxidable finas, mango de goma.
- Busca modelos vendidos como "para gatos" o "para razas pequeñas", no los universales.
Cómo cortar las uñas a un gato
- Elige el momento. Después de comer o cuando esté adormilado. Nunca tras jugar.
- Extiende la uña. Presiona con suavidad la almohadilla entre el pulgar y el índice: la uña sale sola.
- Mira a contraluz. La parte rosada del interior es la parte viva. La punta transparente y curva es lo único que se corta.
- Corta 1–2 mm de la punta, en perpendicular a la uña, de un solo movimiento.
- Una pata por sesión las primeras veces. Cuatro patas en una sesión es mucho para casi cualquier gato.
- Delanteras primero. Son las que arañan y las que menos se desgastan. Las traseras necesitan corte con menos frecuencia.
Más detalle, incluidos gatos que no se dejan, en cómo cortar las uñas a un gato.
Cada cuánto cortar
Cada 2–3 semanas las delanteras y cada 4–6 las traseras en gatos de interior. Los gatos con acceso al exterior suelen desgastarlas solos y raramente lo necesitan, salvo los mayores, cuyas uñas se engrosan y dejan de retraerse.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario cortar las uñas a un gato?
En gatos de interior, sí: sin desgaste natural, la uña crece en curva y puede clavarse en la almohadilla. Además reduce los daños en muebles y los arañazos. El rascador ayuda a limpiar la uña, pero no la acorta.
¿Duele al gato cortarle las uñas?
No, si solo se corta la punta transparente. La parte rosada tiene nervios y vasos sanguíneos; cortarla duele y sangra.
¿Qué hago si sangra?
Presiona con una gasa un minuto. Si sigue, aplica polvo hemostático o maicena. Deja al gato tranquilo y espera varios días antes de repetir.
¿Se pueden usar tijeras normales?
No es aconsejable. Las tijeras de papel aplastan la uña hueca antes de cortarla y la astillan. Un cortaúñas de gato cuesta poco y evita el problema.