¿Quién inventó el cortaúñas?
No hay un único inventor. El cortaúñas de palanca tal como lo conocemos surge de una serie de patentes estadounidenses de finales del siglo XIX, que fueron añadiendo piezas al mismo mecanismo. Antes de eso, las uñas se cortaban con tijeras, cuchillas o pequeños cinceles.
Antes del cortaúñas
Durante milenios las uñas se recortaron con cuchillos pequeños, con tijeras o simplemente limándolas con piedra. Los ajuares de manicura son antiguos: se conservan estuches con instrumentos de bronce en contextos egipcios, mesopotámicos y romanos, con útiles que combinaban cucharilla, sonda y hoja. Las tijeras de manicura, tal como las reconocemos hoy, se consolidan con la cuchillería europea moderna.
El siglo XIX: la idea de la palanca
La novedad del cortaúñas moderno no es el filo: es el mecanismo. Dos hojas enfrentadas unidas por un muelle en U y una palanca articulada sobre un pasador que las cierra multiplicando la fuerza. Ese principio se registra en varias patentes estadounidenses en las décadas de 1870 y 1880, en un momento de gran actividad en pequeños utensilios domésticos patentados.
Las patentes de aquel periodo fueron incorporando de forma sucesiva los elementos que hoy damos por hechos: la palanca abatible que gira 180° para guardarse plana, la lima estampada en la propia palanca, y el agujero del pasador, que permite colgar la herramienta o encajar un llavero.
El siglo XX: producción en masa
El diseño se estabiliza y se convierte en un objeto de céntimos, fabricado por millones. A partir de la segunda mitad del siglo se consolidan los polos de calidad que siguen vigentes:
- Solingen (Alemania), con la cuchillería forjada y los alicates de manicura (detalle).
- Seki (Japón), donde la tradición del acero cortante se aplica al instrumental de uñas (detalle).
- Corea, con fabricantes de gran volumen y acero al carbono muy afilado.
Lo que no ha cambiado
El cortaúñas es uno de esos objetos que llegaron pronto a una forma buena y ya no se movieron. Las variantes posteriores —recogedor, lupa, luz LED, mango largo— son accesorios sobre el mismo mecanismo. La única alternativa realmente distinta es el eléctrico, que no corta sino que lima, y que ha encontrado su sitio en bebés y en personas con temblor sin desplazar al de palanca.
Preguntas frecuentes
¿Quién inventó el cortaúñas?
No hay un inventor único. El mecanismo de palanca procede de varias patentes estadounidenses de finales del siglo XIX que fueron perfeccionando el mismo principio.
¿Cómo se cortaban las uñas antes?
Con cuchillos pequeños, tijeras y piedras abrasivas. Los estuches de manicura con instrumentos metálicos son muy antiguos.
¿Cuándo aparece el cortaúñas moderno?
En las últimas décadas del siglo XIX, con la introducción del mecanismo de palanca y muelle en U.
¿Ha cambiado mucho desde entonces?
Muy poco. Las variantes actuales son accesorios sobre el mismo mecanismo, salvo el eléctrico, que lima en lugar de cortar.