Cómo cortar las uñas a una persona mayor

Tres cosas determinan el resultado: la postura (que tú estés cómodo y el pie a tu altura), la luz directa sobre el pie y ablandar la uña antes. La herramienta importa menos de lo que parece, salvo en un caso: si la uña está engrosada, hace falta un alicate.

Actualizado en agosto de 2026

Prepara la situación

  1. La persona sentada en una silla con respaldo, con el pie apoyado en un taburete a la altura de tus rodillas. Nunca la obligues a inclinarse.
  2. Tú sentado también, en un taburete bajo. Si trabajas agachado, en cinco minutos tendrás prisa, y la prisa es lo que produce los cortes.
  3. Luz directa: un flexo orientable al pie. Es lo que más cambia el resultado y lo que casi nadie hace.
  4. Ablanda diez minutos con el pie en un barreño de agua tibia, o hazlo después de la ducha.
  5. Seca bien, incluidos los espacios entre los dedos.
  6. Revisa el pie antes de empezar: enrojecimientos, grietas, durezas, cambios de color, uñas despegadas.

Herramienta según la uña

UñaHerramienta
Grosor normalCortaúñas de hoja recta 12–15 mm
Gruesa, dura o amarillentaAlicate podológico 15–20 mm
Quebradiza, que se astillaLima o lima eléctrica
Muy deformada o dolorosaPodólogo

Cómo cortar

  1. Empieza por el dedo gordo, que es el que más cuesta.
  2. Corte recto, en tres o cuatro mordidas de lado a lado. Nunca de una vez.
  3. Deja la uña al ras de la punta del dedo, ni más corta.
  4. No toques las esquinas con la herramienta. Si molestan, límalas ligeramente.
  5. Con uña gruesa, corta por capas y rebaja antes el espesor con lima de grano grueso.
  6. Lima el borde hasta que no enganche en el calcetín.
  7. Hidrata el pie con crema de urea, evitando los espacios interdigitales.
No cortes tú si la persona tiene diabetes, neuropatía, mala circulación, un antecedente de úlcera en el pie, o si las uñas están engrosadas, deformadas o dolorosas. En esos casos el corte lo debe hacer el podólogo, y conviene una revisión periódica. Muchas comunidades autónomas tienen programas de pie diabético; pregunta en el centro de salud. Si aparece una herida, por pequeña que sea, lávala, cúbrela con un apósito estéril y consúltalo.

El trato importa tanto como la técnica

Cuenta lo que vas a hacer antes de hacerlo, avisa antes de tocar el pie y pregunta si molesta. Si hay deterioro cognitivo, trabaja despacio, con frases cortas y una mano apoyada en la pierna para dar referencia. Si la persona retira el pie, para y espera unos segundos en lugar de sujetar con fuerza. Un pie por sesión es un objetivo perfectamente razonable.

Frecuencia y seguimiento

Cada cuatro a seis semanas en los pies, cada una o dos semanas en las manos. Aprovecha cada sesión para mirar el pie completo, incluida la planta y el talón: en personas mayores con poca movilidad, muchos problemas se detectan justo así. La tabla completa está en cada cuánto cortar las uñas.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se cortan las uñas a una persona mayor?

Con la persona sentada y el pie a tu altura, luz directa, la uña ablandada diez minutos y corte recto en varias mordidas.

¿Qué hago si las uñas están muy duras?

Ablanda más tiempo, rebaja el grosor con lima y usa un alicate podológico. Si sigue siendo difícil, al podólogo.

¿Puedo cortar las uñas a alguien con diabetes?

No es recomendable. Con diabetes o problemas de circulación, el corte lo debe hacer un podólogo.

¿Sirve un cortaúñas eléctrico?

Sí si la uña es de grosor normal y quieres eliminar el riesgo de herida. Con uñas gruesas no avanza.

¿Cada cuánto?

Pies cada cuatro a seis semanas; manos cada una o dos semanas.